Cebollas caramelizadas
Aceite de oliva - ¼ taza
Cebolla amarilla jumbo, picada en rodajas de ⅛” aproximadamente
Sal fina de mar - ¼ cdta
Dutch baby
Mantequilla - 4 cda, 56g
Leche de coco pura – ½ taza, 117g
Harina, preferiblemente sin blanquear – ½ taza, 74g
Huevos, a temperatura ambiente - 3
Azúcar sin refinar – ½ cda, 7g
Sal marina fina – ¼ de cdta, 1.5g
Tomates Campari o de cóctel (pueden ser tomates cherry o pedazos de tomate plum) - de 8 a 10
Hojas de albahaca fresca - 1 taza
Queso burrata - 1 taza (2 bolitas)
Sal de mar gruesa - ½ cdta y más para servir
Vinagre balsámico puro - 2 cdas, aproximadamente
Cebollas caramelizadas
Coloca las cebollas en un sartén grande de acero inoxidable. Vierte el ¼ de taza de aceite de oliva y calienta en calor medio/medio-alto, moviéndolas constantemente, lo más posible, aproximadamente por 5 minutos. Tan pronto el aceite empiece a sofreír, baja a calor bajo. Cocina las cebollas hasta que estén suaves, translúcidas y el color sea medio amarillo caramelo, de 15 a 20 minutos. Recuerda mover frecuentemente.
Déjalas reposar en un envase preservando el aceite de oliva.
Se pueden hacer con un día de anticipación, solo caliéntalas suavemente antes de servir.
Dutch baby
Precalienta el horno a 425°F. Coloca un sartén de hierro fundido o compatible para horno en el horno, mínimo de 15 a 20 minutos.
Mientras tanto, derrite la mantequilla a fuego medio a bajo y manténla caliente en simmer hasta el momento de usar.
Vierte la leche de coco en la jarra de una licuadora. Agrega el resto de los ingredientes y mezcla por un minuto. Con una cuchara, raspa el fondo para asegurarte de que no quede harina seca. Vuelve a mezclar durante 20 a 30 segundos más, hasta que veas que comienzan a formarse algunas burbujas en la superficie de la mezcla.
Usando guantes para horno, retira el sartén del horno. Vierte inmediatamente la mantequilla y extiéndela para que se distribuya uniformemente. Comienza a verter la mezcla lentamente pero en un chorro constante. Coloca el sartén en el horno. Hornea de 15 a 20 minutos, hasta que esté inflado y dorado. Retira del horno.
Coloca encima las cebollas caramelizadas, la burrata y los tomates frescos. Salpica con sal de mar gruesa, y coloca hojas de albahaca fresca. Vierte una o dos cucharadas del aceite de oliva de las cebollas y un chorrito de vinagre balsámico puro. Puedes repetir estos extras en cada pedazo al momento de servir.