El mes pasado, el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico celebró su 48.ª Asamblea y Convención Anual bajo un tema tan urgente como esperanzador: “Construir bienestar: lo que el diseño puede lograr”. Más que una convocatoria profesional, el encuentro se convirtió en una reflexión colectiva sobre el rol de la arquitectura, el paisaje y el diseño en la forma en que vivimos, aprendemos, nos relacionamos y proyectamos el futuro del país.

Entre los invitados destacados figuraron voces de reconocimiento internacional como Zarith Pineda, Michael Murphy, Leah Heinzelmann y Ken Smith, junto con paneles dedicados a temas tan relevantes como la neuroarquitectura, los espacios que sanan, el diseño participativo, la memoria del lugar y el bienestar colectivo.

Uno de los momentos más significativos fue la entrega del Premio Henry Klumb 2026 al arquitecto Nathaniel Fuster Félix, reconocimiento que el jurado decidió otorgar por unanimidad en su vigesimoctava edición.

La obra de Fúster emplea magistralmente el abecedario arquitectónico tropical para crear espacios que subvierten los límites entre el interior y el exterior. En sus proyectos, las vistas se enmarcan o se enmascaran; la luz y la sombra se entrelazan; y el agua, la vegetación y el entorno adquieren un papel protagónico. Su arquitectura no se impone sobre el paisaje: lo escucha, lo transforma y lo convierte en parte esencial de la experiencia.

Al recibir el reconocimiento, el arquitecto expresó con profunda emoción:

“La naturaleza es para mí y para nosotros, como lo fue para Klumb, algo sagrado.

Creo que la imperfección puede ser una virtud y que cultivar y potenciar nuestra identidad es fundamental en el diseño. Y creo firmemente que lo construido se convierte en algo más humano, en arquitectura, cuando logra acercarse al arte y a la poesía.

Por eso aspiro a no defraudar al niño que todos llevamos dentro; ese que, día tras día, imagina un mejor futuro para Puerto Rico. Procuro diseñar y construir obras que, con enorme esfuerzo y dedicación, intenten seguir los pasos y, sobre todo, las ideas del gran maestro Henry Klumb, aun sabiendo que esa tarea es casi imposible”. —Nathaniel Fuster Félix

Desde Modo de Vida celebramos este reconocimiento y la conversación que propició la convención: una invitación a entender que el diseño no es un gesto superficial, sino una herramienta de cuidado, identidad, memoria y transformación.


Last month, the Puerto Rico College of Architects and Landscape Architects held its 48th Annual Assembly and Convention under the theme "Building Well-being: What Design Can Achieve." This gathering prompted a collective reflection on architecture’s role in shaping our lives and future. Notable guests included internationally renowned figures such as Zarith Pineda and Michael Murphy, who discussed topics including neuroarchitecture and healing spaces. Architect Nathaniel Fuster Félix received the Henry Klumb Award for his work harmonizing interior and exterior spaces and emphasizing the importance of nature in design.