Para conmemorar el solsticio de verano, Zunzun Wines, la línea de vinos creada por la puertorriqueña Gabriela García en Mendoza, Argentina, celebró su primera cata oficial junto a un selecto grupo de representantes de la prensa, amigos, colegas, aficionados y figuras de la industria culinaria en el espacio 202 de la Calle Cristo, en el Viejo San Juan.
Hablar de Zunzun es hablar de vinos complejos y a la vez accesibles; balanceados, artesanales y orgánicos. Concebidos intencionalmente por García para quienes buscan vinos versátiles y con personalidad, pero fáciles de disfrutar, estos fueron pensados con propósito, para una nueva generación de consumidores. Su perfil, así como su precio, responde a una filosofía clara: acercar el vino sin pretensiones, sin muchas reglas, sin intimidar.

Para la ocasión tan especial, el chef Sebastían Martínez, propietario de Perla, orquestó platillos refrescantes e ingeniosos que pudieran elevar la degustación y servirse al son del aleteo del colibrí, como el crudo de pez pargo, las gildas, un sabroso pan de piquito con chicharron y exquisitas ostras provenientes de Maine. Por su parte, las flores estuvieron a cargo de la misma Gabriela en colaboración con Natalia Martínez, de “Salvaje”.
La colección de Zunzun está compuesta por cuatro etiquetas--cuatro botellas. El rosado de Cabernet Franc fue el primero en tomar vuelo. Nació como un rosado equilibrado: ni tan ligero que desaparezca en boca ni tan pesado que resulte empalagoso al aumentar su temperatura, algo común en los entornos donde más se disfruta en Puerto Rico, como la playa o la piscina. Marida perfectamente con quesos y mermeladas, dips de guayaba, crudos o tartares de atún y res.

El vino naranjo sigue la filosofía del colibrí: ligero, balanceado y vibrante. Vale la pena aclarar que un vino naranjo no contiene naranjas; se trata simplemente de un vino blanco elaborado con contacto prolongado de sus propias pieles durante la fermentación, es decir, un blanco vinificado como un tinto. Su versatilidad le permite acompañar desde quesos y aceitunas hasta pizzas de salsa blanca o cerdo empanado.
Por su parte, el tinto es una co-fermentación de Malbec y Bonarda, en proporciones casi iguales. El resultado es un vino más ligero y jugoso de lo que muchos esperan de un tinto argentino, una característica ideal para el clima tropical de Puerto Rico. Se disfruta especialmente junto a clásicos del asado argentino como el chorizo o la morcilla, aunque también acompaña a la perfección una hamburguesa.

Finalmente, el Pet Nat nació como un experimento dentro de la bodega. Elaborado con una uva criolla llamada Valency, este espumoso no busca una segunda fermentación en botella mediante la adición de azúcar, por lo que resulta seco, refrescante y sumamente gastronómico. Puede acompañar desde un bacalaíto o unas bolitas de queso hasta ostras y ensaladas frescas.
Sobre cómo surge esta devoción por el vino, para Gabriela, podría decirse que-- estaba en sus cartas.
“Mi papá compró su primer viñedo Argentina en el 2004 después de un viaje que hizo con coleccionistas de vino y donde todos quedaron asombrados con la calidad de vino. Al culminar dicho viaje, todos brindaron diciendo que iban a comprar viñedos en Argentina, pero el único loco que lo hizo fue mi padre. De ahí en adelante los viajes de familia en verano cambiaron de ser a España a Argentina para visitar el nuevo proyecto. Empecé trabajando con él y su línea de vinos tintos, Lamadrid Estate Wines, cuando me gradué de la universidad y completé mis cursos de sommelier en Nueva York”, narra la sommelier de la UK Court of Master Sommeliers en Nueva York, quien además posee estudios en administración de empresas y economía política de la Universidad de Nueva York y atribuye gran parte de su formación práctica a sus años como vendedora de vinos en distintos mercados como Argentina, Perú y Estados Unidos.
“Yo quería hacer algo totalmente distinto a lo que hace mi papá, y la enóloga Angelina Yañez entendió perfecto la encomienda, por eso comencé con un rosado, que se podía hacer con fruta de nuestros viñedos, en mi caso con Cabernet Franc - un varietal poco común para hacer rosado. Ese fue uno de mis non-negotiables - que no fuera lo que se esperara (que era un rosado de Malbec). Además, comenzar a convertir los viñedos de donde producimos Zunzun a ser totalmente orgánicos”, puntualiza la fundadora, quien estuvo involucrada en cada etapa del proceso creativo de la marca, desde la selección de las uvas y el desarrollo de los vinos hasta el nombre y el diseño de sus etiquetas.
Precisamente, el curioso nombre Zunzun proviene de la palabra cubana para referirse al colibrí. Un día, casi como un presagio de buena suerte, Gabriela observó uno revoloteando entre las flores frente a la antigua casona donde se encuentra la bodega. Aquel pequeño pájaro, aparentemente delicado pero territorial y persistente, le recordó su propia esencia, su puertorriqueñidad y su alma caribeña. No podía llamarse de otra manera.

“La etiqueta, diseñada por Camila Buxeda, es una celebración de los colores, plantas y motifs del Caribe y es una invitación a bajarle un poco la formalidad y la seriedad del vino. Además, tiene plasmada sobre ella la historia de una leyenda de creación del colibrí. Cuenta la historia de dos jóvenes de tribus rivales que se enamoraron a primera vista, pero cuya unión era prohibida. Cuando les rogaron a los dioses que los mantuvieran juntos, estos convirtieron a la joven, Alida, en una flor roja, y al joven, Taroo, en un colibrí. Hasta el día de hoy él sigue en búsqueda de su amor, besando los pétalos de las flores hasta encontrarla. Cada etiqueta de Zunzun cambia un poco de color para complementar el vino que hay dentro”, explica García.
Los jóvenes vinos, ya conocidos entre los expertos de la industria gastronómica, empiezan a penetrar el mercado a paso firme y sólido. “En Fine Wine Imports estamos orgullosos de representar a Zunzun en Puerto Rico, un proyecto muy especial, elaborado en Argentina, pero pensado para nuestro mercado. Sus vinos son frescos, versátiles y fáciles de disfrutar—perfectos para acompañar nuestra gastronomía, nuestro clima tropical y cualquier ocasión”, dice Tania Montalvo, Principal Jefe de Operaciones de Fine Wines, distribuidor de Zunzun.