Fotos por Doublespace

En un tranquilo sector residencial de Toronto, el diseñador canadiense Diego Burdi, de BURDIFILEK, creó una residencia contemporánea de 25,000 pies cuadrados para una familia filantrópica acostumbrada a recibir conciertos, cenas y eventos benéficos. Aunque la firma es reconocida internacionalmente por sus proyectos de retail de lujo y residencias exclusivas, esta casa marca un regreso significativo al diseño de viviendas unifamiliares.
Los propietarios, tradicionalmente inclinados hacia una estética más clásica, recurrieron a Burdi para llevar su estilo hacia una expresión contemporánea, sofisticada y de mayor impacto.
Entre todos los elementos del proyecto, uno se convierte en protagonista absoluto: la escalera escultórica de piedra tallada a mano, que se despliega a través de tres niveles con una presencia casi monumental.

Sus curvas suaves y continuas contrastan con una lámpara colgante de cristal tallado, suspendida desde una altura de nueve metros.
La pieza de iluminación fue desarrollada en colaboración con el diseñador canadiense Matthew McCormick, quien recurrió a técnicas de tallado de gemas utilizadas en joyería para trabajar cada componente de vidrio convexo. El resultado es una instalación que refracta la luz en múltiples direcciones, genera reflejos cambiantes y convierte la circulación vertical de la casa en una auténtica experiencia de diseño.
In Toronto, designer Diego Burdi of BURDIFILEK transforms a 25,000-square-foot residence into a contemporary architectural statement. A monumental, hand-carved stone staircase takes center stage, complemented by a striking crystal chandelier created in collaboration with Matthew McCormick. Together, these sculptural elements create a captivating interplay of light, movement, and architecture.