La Asociación de Relacionistas de Puerto Rico eligió el tema “Inteligencia Artificial: Evolución y Futuro” para su convención, reconociendo la importancia de esta tecnología para los profesionales de relaciones públicas. La IA permite automatizar tareas y anticipar crisis, pero la empatía, la ética y la capacidad de generar confianza siguen siendo insustituibles.

Le preguntamos a Muriel Lázaro, Presidenta de la Asociación de Relacionistas de Puerto Rico, sobre esta elección y su visión para el futuro:

1. ¿Por qué eligieron el tema “Inteligencia Artificial: Evolución y Futuro” para la convención y qué refleja sobre el futuro de las relaciones públicas?

Elegimos este tema porque la IA está transformando nuestro trabajo a gran velocidad. No es magia ni un reemplazo; es una herramienta que requiere educación y adaptación. Con la convención híbrida, quisimos enseñar y aplicar la tecnología en el momento, liderando con el ejemplo y preparando a la matrícula para los retos de la era digital.

2. Al asumir la presidencia, ¿cuáles son tus principales metas y retos en esta nueva etapa?

Mi meta es fortalecer el rol del relacionista como asesor estratégico en empresas y gobiernos, integrando IA con ética y transparencia. El mayor reto es la educación tecnológica: entender sus beneficios y riesgos, evitar sesgos y usarla de manera responsable, mientras evoluciona la regulación.

3. ¿Cómo imaginas el papel del relacionista en los próximos años, en un entorno dominado por la inteligencia artificial?

Nuestro deber seguirá siendo comunicar con verdad, responsabilidad y conexión real, manteniendo la dimensión humana en un mundo cada vez más automatizado.


Para mí, la comunicación es un modo de vida: todo comunica y debe hacerse con propósito y respeto. La IA me ayuda a ser más estratégica, pero mi prioridad sigue siendo el elemento humano: escuchar, conectar y generar confianza. En tiempos dominados por algoritmos, el reto es comunicar con verdad y humanidad. El relacionista responde por las consecuencias de cada mensaje y debe garantizar contenido verídico, proteger la privacidad y mantener la confianza del público.