Colaboración editorial
Por: David Guerra, fundador de Marca Ribe para Modo de Vida

La historia de estas estructuras impermeabilizadas está ligada a la religión, así como al entrenamiento físico y militar. Fue en la antigua Roma donde las piscinas se consolidaron como espacios populares para el ocio, la socialización y el deporte. Estos estanques artificiales reflejan la fascinación humana por reproducir aquello que encuentra en la naturaleza: pozas, lagos y lagunas, incluso cuando estos cuerpos de agua se encuentran a pocos pasos de distancia.

En el caso de las piscinas, esta fascinación va más allá de la simple reproducción de lo natural para convertirse en un indicador de los ideales de belleza y disfrute de cada época. El control de la temperatura, la incorporación de sonido, iluminación o sistemas de hidromasaje enriquecen la experiencia sensorial. A ello se suma el uso del arte como recurso para elevar la experiencia estética. Las excavaciones realizadas en las Termas de Caracalla, en Roma, revelaron mosaicos y esculturas de mármol que hoy se conservan en museos.

Convertidas en símbolos de modernidad y lujo, las piscinas también han ocupado un lugar destacado en la práctica de numerosos artistas. David Hockney las convirtió en el escenario principal de sus pinturas, contribuyendo a definir el imaginario cultural del sur de California. Asimismo, han sido frecuentes las colaboraciones entre artistas y arquitectos para integrar conjuntos escultóricos o intervenir estos espacios, como hicieron Keith Haring, Ed Ruscha y, más recientemente, Joana Vasconcelos.

En Puerto Rico, Chemi Rosado-Seijo creó el Bowl de La Perla, una estructura que funciona como piscina o rampa de patinaje, fusionando arte público y activismo social. Por su parte, artistas como Enoc Perez, Eduardo Cabrer y Rogelio Báez han incorporado la piscina como una extensión de la composición geométrica característica del modernismo tropical; en algunos casos, para reflexionar sobre nociones de progreso, racionalidad e identidad cultural en el contexto caribeño.


The history of waterproof structures like pools is intertwined with religion, physical training, and leisure. In ancient Rome, pools emerged as popular spaces for socializing and sports, reflecting humanity's desire to replicate nature. Beyond aesthetics, pools have come to symbolize modernity and luxury, inspiring artists such as David Hockney. In Puerto Rico, artists have merged public art and activism through innovative pool designs, exploring themes of progress and cultural identity.