DESCUBRE ELEMENTOS INTERESANTES Y SUS PORQUÉS

 


 

 

Fotografía por Jochi Melero

 

La restauración de la Iglesia San José en el Viejo San Juan, ha sido un trabajo de muchos, por las pasadas dos décadas. Su grandeza y diseño nos deja sin aire al entrar a ella, nos enamoramos y nos concentramos en los grandes elementos que la definen. Modo de Vida entrevistó a Jorge Rigau, arquitecto a cargo de la restauración, quien nos habló de los detalles y, además, profundizó en lo que puede pasar desapercibido, pero que cobra gran importancia en ella. 

 

Rigau puntualiza: “Para el aficionado, el templo es un muestrario de materialidad, madera, barro, cristal, la cal, la piedra. Para darles un poco de actualidad… desde que abrió, la cantidad de visitantes y devotos que entran a la Iglesia, por lo general expresan un sobrecogimiento sobre la escala y la majestuosidad del espacio que, desde el siglo 16 sigue siendo grande en el Viejo San Juan. Esa primera experiencia, que se constituye en el interés por el templo y en celebrar lo que somos capaces de hacer, tiene también un eco que pasa desapercibido hacia el detalle, el aspecto que hace contraste a la monumentalidad, un aspecto casi microscópico, la gran impresión tiende un velo sobre la particular.”

 

En este artículo nos adelantamos a ofrecerte este acercamiento puntual a una serie de componentes de la Iglesia que contribuyen al significado patrimonial del edificio. Descubre junto a nosotros ciertos elementos interesantes que, al visitar el espacio, pueden ser encontrados y compartimos la visión y razón de ellos. 

 

La restauración atendió dos importantes roles: conservación y legado

 

Además de compartir estos detalles de elementos, su proceso constructivo fue de gran investigación y minucias. “La Iglesia se restauró como Iglesia y no hay mejor restauración que a la original. Pero la Iglesia también es monumento y, como legado y sede religiosa, la restauración tenía que atender ambos roles. En este sentido prevaleció un entendimiento amplio de lo que es restauración, que incluye rehabilitar, construir y renovar. La rehabilitación admitió aspectos claves de la conservación de la estructura para extender su vida útil y para ello se removió todo el cemento, como el que tiempo atrás descubrieron sus muros de mampostería y se revistieron de un empañetado de cal. Para la actualización del templo fue necesario construir una escalera y baños en cumplimiento con los códigos prevalecientes. En algunas áreas fue preciso construir componentes nuevos como el tragaluz que sirve también de ventilador. El reto consistió en dar coherencia a la combinación de los componentes tradicionales y las aportaciones contemporáneas. (desde la mesa del altar, barandales, piezas de arte sacro). Atado a ello estaba la responsabilidad de articular para el público en general los lazos que vinculan lo simbólico y lo abstracto en un edificio de esta categoría.” puntualiza el Arq. Rigau.

 

 

Es importante recalcar que este proyecto lo impulsó el Patronato de Monumentos de San Juan presidido por Ricardo F. González y el arquitecto del proyecto de restauración, Arq. Jorge Rigau. Este arduo trabajo de muchos, diversos contratistas, ingenieros, arquitectos, devotos y servidores, y a todos se le honra. Es interesante reflexionar que estos son de nacionalidades entre, españoles, puertorriqueños y dominicanos, quienes originaron la Iglesia son de las mismas nacionalidades de quienes la han rescatado y Modo de Vida les da las gracias a todos por su dedicación.

 

 

Los cristales de las luminarias colgantes evocan las estrellas que una vez aparecían pintadas en la nave central simulando la bóveda celeste.

 

 

Corona de la imagen de la Virgen en la Capilla del Rosario en plata y pedrería de fantasía.

 

 

Imagen de Cristo latigado que en la iglesia aparece de frente y aquí se muestra de espalda para lucir lo esmerado de su artesanía.

 

 

Escudo de la Orden de Predicadores recién descubierto, reconocible por la cruz flordelisada y las estrellas que, según un relato, aparecieron sobre el rostro de Santo Domingo de Guzmán al nacer.

 

 

Apoyo central de la mesa del altar en madera. Los anillos representan cómo la fe crece a través de los años y el botón dorado guarda una reliquia del Beato Carlos Manuel (Charlie).

 

 

Obra del escultor Julián Collazo, estas figuras de barro honran - sin caras o elementos distintivos - a los muchos obreros que, a través de los siglos, han trabajado en la iglesia, pero cuyos nombres y méritos desconocemos.

 

 

Bóveda nevada en piedra que permanece expuesta como parte de la restauración. Aún permanecen las líneas negras con las que se simulaba un acomodo perfecto de las piedras, a pesar de su irregularidad.

 

 

A la pila bautismal de piedra que Don Ricardo Alegría añadió a la iglesia, los hermanos Jaime y Tito Suárez dotaron de una nueva fuente en barro y una nueva tapa en madera, respectivamente.

 

La Iglesia de San José, nombrada así por los padres paulinos, junto con la Catedral de San Juan, se constituye en el templo católico más antiguo de Puerto Rico, y la segunda más antigua de toda América.

 

Te exhortamos a que la visites y, luego de haber visto estos detalles, los compartas con tus amigos y familiares. Las anécdotas y cuentos de cada pieza son tema de conversación en toda familia. Te invitamos a que traigas este ejemplar y disfrutes de tu visita con otros ojos. Levanta el velo y aprecia todo a su alrededor.

 

Cal - Cemex y se curó en sitio
Patronato de Monumentos de San Juan presidido por Ricardo F. Gonzalez. Arquitecto del proyecto de restauración, Arquitecto Jorge Rigau
Investigacion y Análisis: firma de arquitectos Del Cueto Pantell. 
Aditivos y pintura de cal fue Master Paints
Restauración de la pintura mural, pinturas e imágenes: Granda, empresa española
Contratista: Allied Contractors and Engineers

 


 

The restoration of Iglesia San José in Old San Juan has been a work of many for the past two decades. As we enter, its grandeur and design, is breathtaking. We fall in love and focus on the great elements that define it. Modo de Vida has been given the task of discovering its details and of what may go unnoticed, but of great importance.

 

The restoration served two important roles: conservation and legacy

 

“In addition to sharing these elements details, its construction process was one of great research and minutiae. The Church was restored as a Church and there is no better restoration than the original. But the Church is also a monument and, as a legacy and religious headquarters, the restoration had to serve both roles. In this sense, a broad understanding of what restoration is, which includes rehabilitating, building and renovating, prevailed. The challenge was to give coherence to the combination of traditional components and contemporary contributions (altar table, railings, pieces of sacred art). Attached to this was the responsibility of articulating for the general public the ties that link the symbolic and the abstract in a building of this category.” Arq. Rigau points out. 

 

The Iglesia de San José, named by the Pauline Fathers, together with the Cathedral of San Juan, is the oldest Catholic temple in Puerto Rico, and the second oldest in all of America.