
Una residencia en Austin, Texas, donde la arquitectura, la salud y el paisaje se encuentran
Rodeada de agua por tres de sus lados, Casa del Lago fue concebida como un pabellón en diálogo permanente con el paisaje de Austin, Texas. El proyecto representa, además, un motivo de orgullo para Puerto Rico. Uno de sus arquitectos es Miguel Rivera, FAIA, LEED AP, nacido en San Juan y graduado de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico, con una maestría en Arquitectura de Columbia University, en Nueva York. Desde la diáspora, Rivera continúa proyectando el talento puertorriqueño en la arquitectura estadounidense.
La residencia se organiza sobre una huella compacta de dos niveles y se abre hacia amplios espacios exteriores. Al norte, una zona recreativa conecta con una cancha de baloncesto y el muelle; al sur, el comedor exterior se integra con la cocina mediante una puerta corrediza. Una estructura de acero con louvers de aluminio filtra el sol, aprovecha las brisas predominantes y crea un microclima confortable, reduciendo la dependencia de sistemas intensivos de climatización.

Frente al lago, los louvers incorporan una obra a gran escala: dos ojos que observan el agua y aportan una identidad inconfundible. Las fachadas de ladrillo, inspiradas en el origami, se pliegan mediante hiladas desplazadas y rotadas a mano, evocando escamas, pieles y patrones presentes en la naturaleza.
Mejorar la calidad del aire interior y proteger la salud de los ocupantes fueron objetivos fundamentales. El equipo identificó 60 alternativas más saludables a los materiales convencionales, evaluadas mediante certificaciones y referencias como HPD, Cradle to Cradle, Declare, GreenScreen y la EPA.

Además, una zona silvestre ocupa cerca de un tercio del terreno, promoviendo la restauración del hábitat y la biodiversidad local. Por su compromiso con la salud, el entorno y la sostenibilidad, Modo de Vida reconoce a Casa del Lago dentro de su selección Cero Huella, un proyecto que muestra iniciativas que también pueden impulsarse desde Puerto Rico.
Con más de 40 premios del American Institute of Architects y reconocimientos internacionales, Miró Rivera Architects reafirma una práctica en la que el diseño, la innovación y la responsabilidad ambiental conviven en armonía.
Nestled in Austin, Texas, House by the Lake embodies a seamless integration of architecture, health, and landscape. Surrounded by water on three sides, the residence serves as a pavilion in constant dialogue with Austin’s natural beauty. Designed by Puerto Rican architect Miguel Rivera, FAIA, LEED AP, a graduate of the University of Puerto Rico’s School of Architecture with a master’s degree from Columbia University, the project proudly represents Puerto Rican talent in American architecture. The two-story structure features generous outdoor spaces, including a basketball court and an outdoor dining area, while a steel frame with aluminum louvers helps regulate the climate naturally. Prioritizing indoor air quality, the design team selected 60 healthier alternatives to conventional building materials. Recognized by Modo de Vida’s Cero Huella initiative, the home exemplifies sustainability, environmental stewardship, and respect for human health.