Más allá de conocer tendencias, Modo de Vida te exhorta a expresar quién eres.
Para 2026, las proyecciones convergen en una unión clara entre personalidad, materialidad, forma y optimismo: espacios que no solo se ven bien, sino que sostienen cómo vives, piensas y sientes. El diseño deja de ser un fondo y se convierte en una postura.

Antes de elegir un mueble, hazte estas tres preguntas clave:
¿Qué versión de mí quiero que el espacio refleje?
Tal vez una más divertida, expresada a través del color; estructurada en las formas, o atrevida en el diseño.
¿Qué energía quiero activar?
Calma, introspección, apertura social o celebración cotidiana.
¿Para qué voy a usar este espacio?
¿Un jangueo, un refugio personal o un punto de encuentro familiar?
Tus respuestas definen elecciones conscientes: materiales que acompañan, formas que equilibran y piezas que no solo ocupan espacio, sino que lo sostienen. Porque diseñar bien no es seguir reglas; es habitar con intención.