El baño de visita, o powder room, como muchos lo llaman, puede ser pequeño, pero tiene gran potencial de diseño. Para lograr armonía, lo importante es trabajar con una paleta clara, piezas proporcionadas y detalles bien seleccionados. Cada elemento debe aportar al conjunto sin saturar el espacio.

Define una paleta
Usa dos o tres tonos para crear unidad visual. Los neutros funcionan como base y un acento en piedra, madera, papel decorativo o cerámica puede aportar personalidad.

Foto por Ori Harpaz
Elige una pieza protagonista
Un espejo, un revestimiento de pared, un lavamanos escultórico o una lámpara decorativa pueden transformar el baño sin necesidad de añadir demasiados elementos.

Foto por Ethnik Living
Cuida los accesorios
Toallas, bandejas, dispensadores y aromas deben seguir el mismo lenguaje del espacio. Pocos detalles, bien escogidos, logran un resultado más elegante y armonioso.