Fotos por Ariadna Polo

En un momento en el que la arquitectura contemporánea busca reconectar con lo esencial, Hacienda Wabi, en Tulum, México, emerge como un manifiesto silencioso de integración y permanencia. Ubicado en la selva mexicana y desarrollado por Namus junto a RA!, este complejo residencial propone una manera de habitar en la que el diseño no impone, sino que se adapta y evoluciona con su entorno.

Inspirado en la estética de las ruinas, el proyecto reinterpreta el paso del tiempo a través de volúmenes escalonados, terrazas y escaleras que parecen emerger de la tierra. Con el tiempo, la vegetación abraza la arquitectura, desdibujando sus límites y consolidando una relación orgánica con el paisaje. En su núcleo, un patio central articula la circulación hacia 15 apartamentos distribuidos en tres niveles, fragmentándose en rincones y senderos que conducen a espacios comunes concebidos para la contemplación y el encuentro.

Cada residencia dialoga con la naturaleza desde su propia experiencia: jardines y piscinas privadas en planta baja; terrazas con jacuzzis en niveles intermedios; y azoteas verdes que se abren hacia las copas de los árboles. La ventilación cruzada y la iluminación natural refuerzan una arquitectura que prioriza el bienestar cotidiano.

La materialidad —piedra local y recubrimientos de chukum— refuerza este compromiso con lo regional, mientras que estrategias como paneles solares y vegetación integrada consolidan una visión sostenible. Hacienda Wabi no solo se inserta en la selva: la interpreta, la respeta y la convierte en protagonista.

Ficha técnica
Proyecto: Hacienda Wabi
Arquitectura: RA!
Ubicación: Tulum, Quintana Roo, México
Interiores: Namus + Casa Portal + RA!
Fotografía: Ariadna Polo
Ingeniería: EMX Ingeniería Estructural
Equipo de diseño: RA! (Pedro Ramírez de Aguilar, Santiago Sierra, Cristóbal Ramírez de Aguilar, Alejandro Hernández, Lourdes Gámez y Mateo Vázquez del Mercado)

Hacienda Wabi, located in Tulum, Mexico, seamlessly integrates with the jungle, promoting a lifestyle in which design adapts to its environment. Inspired by ruins, the complex features stepped volumes, private gardens, and sustainable materials, creating a harmonious relationship with nature while prioritizing residents’ well-being and communal interaction.