La segunda puede ser mejor que la primera

La segunda puede ser mejor que la primera

Cómo decorar tu segundo hogar.

¿Quién dijo que la segunda no puede ser mejor que la primera?

Kravet - DDC Yañez Díaz

 

Una segunda residencia busca ser el lugar para escapar de la rutina diaria, para relajarse y descansar con familia y amigos. Por esta razón, debes asegurarte de que tu rincón especial siga siendo un refugio seguro, bien diseñado y decorado, sin importar si la vives todos los días. Modo de Vida comparte contigo algunos consejos para considerar y mantenerla acogedora y placentera. 

 

Fermob de Casa Alberghini

 

1: Relájate

Deja atrás las reglas que normalmente aplicarías en tu primer hogar. Aquí hay que divertirse más. Experimenta con la iluminación y los colores para crear un espacio verdaderamente único. Prueba con esas texturas y colores más atrevidos que quizás pensaste no usar en tu casa.  

 

2: Planifica

¿Qué tipo de flexibilidad estás buscando en el interiorismo? ¿Quiénes te visitan? Si sabes que puedes compartir este espacio con cualquiera de tus amigos, familiares e invitados, compra muebles multiusos que te brindan opciones adicionales en lo usos de espacios. No titubees con la calidad, debes invertir en muebles duraderos y textiles resistentes, especialmente si planificas alquilarla o vivirla en algún momento.

 

3: Diseña su interior

Intenta trabajar con un plano abierto que te brinda flexibilidad para entretener a un gran número de invitados o planificar espacios más íntimos a través de mobiliario o divisores de espacio. Inspírate en tu entorno y deja que la ubicación influya en tu diseño. Si estás en la playa busca paleta de colores inspiradas en arena, mar, plantas donde se consideran los elementos azules, verdes, cristales, maderas claras o rústicas, pajillas, entre otros. En las montañas hay muchos tipos de diseños a seguir, siendo el más típico las cabañas de madera que se prestan a colores cálidos, troncos en el interior, ladrillos, y fogatas contemporáneas. Pero claro, recuerda siempre llevar tu personalidad a donde quiera que vivas, incorpora capas de texturas neutrales o de colores brillantes y conjuntos de estampados. Siempre busca encontrar algunas piezas de arte local para darle a tu hogar una sensación auténtica.

 

3: Incorpora la naturaleza

Muchas personas invierten en propiedades que tienen características únicas que no se tienen en la primera residencia. Nos referimos a las majestuosas vistas o interacción con la naturaleza. El poder disfrutar de esta conexión es una gran parte de la relajación, así que asegúrate de prepararla para el golpe que la naturaleza puede dar. Escoge ventanas de alta calidad y seguridad, dejando que las fantásticas vistas hablen por sí mismas y opta por cortinas simples de materiales ligeros y fáciles de limpiar. Tus áreas exteriores pueden ser tan importantes como tus interiores. Transforma ese balcón, jardines o terraza en un lugar para contemplar. Escoge los muebles adecuados y hasta le puedes colocar un “fire pit” o calentadores de patio para compartir en un ambiente diferente. 

 

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